La vitamina E, también llamada tocoferol, es una vitamina liposoluble esencial para el buen funcionamiento del cuerpo. Antioxidante, también ayuda a proteger los sistemas cardiovascular y nervioso y a promover la fertilidad. Se encuentra principalmente en los aceites vegetales.
Características de la vitamina E:
Vitamina liposoluble al igual que las vitaminas A, D y K
Ayuda a combatir el estrés oxidativo y el envejecimiento celular
Los aceites vegetales y las semillas oleaginosas son ricos en ellos
Actúa en sinergia con la vitamina C, el selenio y el zinc
Anteriormente llamado Factor X
Función antioxidante (antioxidante)
La vitamina E es un potente antioxidante, actúa en sinergia con otras moléculas como la vitamina C, el selenio o el zinc. Un buen aporte de vitamina E ayuda a neutralizar el exceso de radicales libres y a combatir el estrés oxidativo y el envejecimiento celular prematuro. Los antioxidantes también protegen el organismo de diversos procesos patológicos: inflamación, cáncer, etc.
El tocoferol constituye y preserva los lípidos de la membrana. Tiene un efecto protector en el sistema cardiovascular. Además, su efecto antiinflamatorio limita el proceso de aterosclerosis factor de riesgo de accidentes cardiovasculares. Un consumo suficiente de vitamina E podría, como tal, reducir la mortalidad por accidentes cardiovasculares.
Protección contra la DMAE y las enfermedades neurodegenerativas
Al combatir el estrés oxidativo, la vitamina E podría tener efectos prometedores sobre las funciones cognitivas y la agudeza visual. Como tal, todavía se están llevando a cabo estudios, pero parecen subrayar el efecto positivo de esta vitamina en diversas afecciones como la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), las cataratas, la enfermedad de Alzheimer, etc.
Vitamina E y piel
Una buena ingesta de vitamina E ayuda a mantener la salud de la piel. Esta vitamina liposoluble entra en la constitución de las membranas celulares y confiere elasticidad y plasticidad a la piel. Además, su acción antioxidante ayuda a combatir el envejecimiento de la piel.
Alimentos ricos en vitamina E
La vitamina E se encuentra principalmente en los aceites vegetales y las semillas oleaginosas. Para garantizar una buena ingesta diaria de vitamina E, se recomienda variar los aceites vegetales y consumirlos en cada comida.
Alimentos:
Aceite de germen de trigo
Almendras sin blanquear, asadas en seco o en aceite, o deshidratadas
Semillas de girasol asadas en seco
Avellanas, avelines no blanqueadas, asadas en seco
Aceite de girasol
Aceite de cártamo.
Piñones de pino
Cacahuetes asados en aceite
Pasta de tomate en conserva
Puré de tomate en conserva
Nueces de Brasil secas
Nueces mezcladas, asadas en aceite o en seco
Huevos de pescado, especies diversas
Germen de maíz o de trigo
Aceite de cacahuete, de oliva, de colza
1⁄2 aguacate
Sardinas enlatadas, con espinas
Espárragos, hervidos o crudos
Espinacas hervidas.
Interacciones con otros nutrientes
En el cuerpo, la vitamina E actúa en sinergia con la vitamina C, el selenio o el zinc para ofrecer un efecto antioxidante óptimo.
Cuanto mayor sea el consumo de ácidos grasos insaturados (Omega 3, 6 y 9), mayor será la ingesta de vitamina E para protegerlos de la oxidación dentro del cuerpo.
