El flexitariano, este omnívoro del siglo 21, es un consumidor informado, que come de todo: alimentos de origen animal y vegetal. Libre de elegir su alimentación, come en conciencia, es decir, en cantidades razonadas y favorece tanto el placer como la calidad, pero también el equilibrio y la variedad, el local y la sostenibilidad.
Por lo tanto, el flexitano elige un estilo de vida respetuoso con su cuerpo, pero también con el planeta. En resumen, el flexitariano:
Es flexible, come en conciencia y saborea su comida sin culpable
Elige libremente sus alimentos para su placer y salud.
Se deja guiar por sus deseos y su búsqueda de equilibrio.
Es un consumidor informado que come tanto alimentos de origen animal como de origen vegetal.
Es fanático de las verduras y las legumbres, pero también amante de la carne, en cantidades justas.
Entonces, ¿cómo comer mejor la carne?
Al comer, de forma razonable y razonada, el flexitariano puede favorecer carnes de calidad procedentes de una producción responsable y sostenible. Consumida en cantidades justas, la carne tiene su lugar en una dieta equilibrada.
En resumen, “¿ser naturalmente flexitariano”, ¿qué es?
Lejos de los dictados, ser naturalmente flexitariano es ser libre de no prescindir de nada, es combinar la variedad con la calidad, ¡es sobre todo sentido común!
