Nutracéuticos o alicamentos: ¿qué son estos superalimentos?
Hoy en día, en el que la calidad de nuestra alimentación ocupa un lugar cada vez más importante, muchos alimentos tienen beneficios para la salud. Además, surgen varias afirmaciones como «Ayuda a reducir el colesterol», «Bueno para la línea» o «Ayuda a fortalecer las defensas naturales del cuerpo». Los alimentos que cuidan de nosotros, de nuestro cuerpo y de nuestra salud, ¿existen realmente? Al menos esto es lo que prometen los nutracéuticos, también llamados alicamentos. ¿Quiénes son estos superalimentos? ¿Realmente tienen un impacto en nuestro cuerpo? Descubramos todo esto en este artículo
NUTRACEUTICOS
Nutracéuticos o alicaments:
Nutracéutica proviene de la contracción de las palabras “nutrición” y “farmacéutico”. Se refiere a una sustancia extraída de un alimento que tiene un efecto positivo en nuestra salud. Esta sustancia puede encontrarse en forma de polvos, comprimidos o complementos alimenticios. En este caso, está concentrado y aporta efectos beneficiosos para el organismo.
También se utiliza el término alicament, que incluye las palabras “alimento” y “medicamento”. A veces se le puede llamar “alimento funcional” o “alimentos saludables”. Es un alimento que tiene componentes que tienen un efecto positivo en la salud. Esto puede ser natural como la riqueza en polifenoles de la uva o modificado como para algunas margarinas ricas en esteroles vegetales.
Ambos designan productos alimenticios que reivindican virtudes para la salud y que tienen una acción beneficiosa sobre el organismo. La pequeña diferencia se basa en el hecho de que los nutracéuticos se acercan más a un tratamiento médico, con una dosis a respetar, mientras que el alimento se integrará en la dieta como medida preventiva.
Los beneficios
El término «superalimentos» agrupa los alimentos que tienen un beneficio para la salud, con efectos superiores a los de otros alimentos. Este es el caso de los nutracéuticos y los alicatos. Este potencial se debe a la presencia de ciertos elementos esenciales para nuestra salud en los alimentos, en cantidades suficientes. Se trata principalmente de vitaminas (A, B9, C o E), minerales, fibra, omega 3, probióticos y esteroles vegetales.
Algunos alimentos
La alcachofa: es rica en antioxidantes y es excelente para el hígado y los riñones. Estimula la regeneración de las células hepáticas;
Arándano: rico en antioxidantes, ayuda a combatir el envejecimiento prematuro de las células y también favorece la lucha contra la hipertensión;
Remolacha: su consumo desempeña un papel en la prevención de enfermedades cardiovasculares y hepáticas gracias a los nitratos que contiene;
Ajo y cebolla: son antibacterianos, antisépticos, antibióticos y se recomiendan para los trastornos urinarios y el reumatismo;
Cúrcuma: tiene un potente efecto antiinflamatorio y antioxidante. Esta especia también estimula la digestión;
Pescados ricos en ácidos grasos: salmón, atún, sardina, caballa, etc. Desempeñan un papel en el sistema cardiovascular, el cerebro y los ojos. También son necesarios en caso de enfermedades cardíacas, reumatismo o artrosis. Un buen consumo también ayuda a equilibrar el nivel de colesterol;
La uva: gracias a sus polifenoles, desempeña un papel en varias patologías (colesterol, hipertensión o anemia). Es una fuente de vitaminas C, B1, B2 y B6 y de fibra, esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo;
Las coles: tienen propiedades antiinflamatorias, diuréticas, antianémicas y afectan a la glucosa en sangre;
La granada: ayuda a combatir la hipertensión;
El perejil: tiene un papel protector con respecto a los riñones, la vejiga y la próstata;
Apio: tiene propiedades antisépticas y antirreumáticas;
Productos lácteos: son ricos en probióticos y contribuyen a una mejor digestión;
Arándano: reduce las infecciones urinarias;
El cacao: participa en el equilibrio de los niveles de colesterol;
Productos modificados: yogures enriquecidos con calcio o fermentos lácticos, galletas enriquecidas con hierro, margarinas enriquecidas con omega 3, etc. Hay una multitud de productos. Atención a las afirmaciones (mensaje en el envase). Es mejor mirar más de cerca el etiquetado, prestando atención a la lista de ingredientes y a los valores nutricionales.
Esta lista no es exhaustiva en absoluto. Muchos otros alimentos tienen virtudes para nuestra salud.
Estos alimentos tienen ciertos beneficios, pero en ningún caso están ahí para tratar una patología. El consumo de alcachofa tendrá un efecto positivo en comparación con el hígado y las patologías que pueden estar relacionadas. Sin embargo, su consumo no curará una infección hepática.
Los peligros potenciales
Aunque estos superalimentos tienen muchos beneficios, no es necesario consumirlos en exceso. En algunos casos, el exceso puede convertirse en un problema, aunque sigue siendo mínimo y raro.
La clave es sobre todo tener una dieta variada, equilibrada y adaptada a estas necesidades energéticas. La toma de nutracéuticos requiere una consulta médica previa para evitar posibles interacciones con otros medicamentos.
El riesgo también es alimentarse principalmente de estos superalimentos pensando solo en su salud. Por lo tanto, el placer y el gusto pasarían a un segundo plano, lo que sería una pena porque estos dos parámetros también son esenciales para nuestro equilibrio.
Desarrollo
Las nociones de alicato y nutracéutico son bastante recientes. Gracias a los múltiples beneficios relacionados con la salud que presentan, el concepto de alimentos-medicamentos o nutrición-farmacéutica ha sido cada vez más atractivo en los últimos años. Se están desarrollando mucho en algunas tiendas y las estanterías se llenan de estos superalimentos o complementos alimenticios.
