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El molibdeno es un oligoelemento esencial para el organismo. Se encuentra en cantidades muy pequeñas en el cuerpo, especialmente almacenados en el hígado y los riñones. Este oligoelemento permite, en particular, la síntesis de proteínas, enzimas y purinas que entran en la composición del ADN.

Precursor de aminoácidos

El molibdeno se combina con enzimas para producir aminoácidos que son el origen de las proteínas.

Papel en la fabricación del ADN

Junto con otras enzimas, el molibdeno participa en la creación de purinas que son componentes del ADN.

20 alimentos ricos en molibdeno

¿Dónde encontrar el molibdeno en la dieta?

Casi todos los alimentos contienen una pequeña cantidad de molibdeno. La tabla de composición nutricional de los alimentos no proporciona información detallada al respecto. Sin embargo, se han comunicado los alimentos más ricos en molibdeno, se trata de

Hígado

Riñón

Lentejas

Garbanzos

Frijol blanco

Trigo

Maíz

Arroz

Nueces

Almendra

Avellana

Calabacín

Tomate

Espinacas

Yogur

Leche

Queso de leche de vaca

Queso de leche de cabra

Queso de leche de oveja

Cómo utilizar correctamente el molibdeno

Uso de molibdeno

La AFSSA ha emitido recomendaciones que establecen ingestas de 30 a 50 μg de molibdeno al día para un adulto sano.

¿Cómo utilizar correctamente el molibdeno como complemento alimenticio?

En forma de complemento alimenticio, el molibdeno se asocia a menudo con otros minerales y oligoelementos (litothamne, zinc, cobre, hierro, etc.). En general, se recomienda una suplementación de molibdeno de 50 microgramos al día para cubrir las necesidades del organismo. A menudo se utiliza como complementos multivitamínicos o en situaciones más específicas para tratar ciertas patologías renales o metabólicas. Sin embargo, y antes de considerar cualquier suplementación, se recomienda consultar a un médico.

Efectos adversos del molibdeno

Consecuencia de una deficiencia de molibdeno

No se observó deficiencia de molibdeno en adultos sanos. Sin embargo, en personas con trastornos de la absorción como la enfermedad de Crohn o personas alimentadas por vía parenteral (infusión), la deficiencia se ha correlacionado con migraña, taquicardia, así como náuseas y vómitos.

El consumo excesivo de soja, sulfatos o té negro podría disminuir la asimilación del molibdeno.

Por otro lado, el hierro, el zinc y el cobre tienen efectos positivos sobre el metabolismo del molibdeno.