Ingredientes para 2 personas
1 cebolla amarilla
Espaguetis semi-completo (varíe la cantidad según su apetito)
25 cl Crema vegetal (aquí crema de almendras pero eliges la crema vegetal que se adapte a tus gustos)
100g de fósforos de bacon
1 a 2 calabacines dependiendo de su tamaño
Sal/Pimienta
Preparación
Hervir agua en una sartén con una pizca de sal. El tiempo de cocción dependerá del tiempo indicado en su paquete. Favorecer la cocción al-dente.
Mientras tanto, cortar la cebolla en dados, pelar el calabacín y cortarlo a lo largo(como espaguetis) del calabacín
Poner una cucharada de aceite de oliva en una sartén, añadir los dados de cebolla a fuego medio, cuando empiecen a ser transparentes añadir los espaguetis de calabacín.
Cuando el calabacín empiece a ponerse tierno, añadir los fósforos de tocino o jamon a fuego lento.
Cuando la preparación esté cocida, añadir la crema vegetal, sal/pimienta.
A continuación, añada la pasta cocida a la sartén y mezcle.
Buena degustación !!
SOPAS PROTEINICAS
1 Sopa de pollo y quinoa
El pollo es una fuente de proteínas magras, mientras que la quinua aporta proteínas vegetales completas. Esta sopa es ideal para personas que buscan integrar proteínas animales y vegetales. El pollo desmenuzado y la quinua añaden a esta sopa una textura rica y consistente, perfecta para una comida completa.
Ingredientes:
2 filetes de pollo
100 g de quinoa
2 zanahorias, 1 cebolla, apio
1 litro de caldo de verduras
Sal, pimienta, hierbas (tomillo, perejil)
Preparación:
Cocer el pollo en el caldo de verduras hasta que esté tierno. Desmenuzalo.
Cocine la quinua en una cacerola aparte.
Freír las verduras cortadas en una sartén con un poco de aceite.
Agregue todo al caldo, luego cocine a fuego lento durante 15 minutos. Servir caliente.
2. Sopa de lentejas coral y espinacas
Las lentejas coral son ricas en proteínas vegetales, fibra y nutrientes, a la vez que son fáciles de digerir. En combinación con espinacas, esta sopa es una excelente opción para los vegetarianos o aquellos que buscan una alternativa vegetal alta en proteínas.
Ingredientes:
150 g de lentejas de coral
100 g de espinacas frescas
1 cebolla, 1 zanahoria
1 litro de caldo de verduras
1 cucharadita de curry o comino
Preparación:
Freír la cebolla y la zanahoria picadas en un poco de aceite.
Agregue las lentejas y el caldo, luego cocine a fuego lento durante 20 minutos.
Agregue las espinacas al final de la cocción y cocine durante 5 minutos más.
Mezclar o servir tal cual.
3. Sopa de guisantes partidos y tocino
Los guisantes partidos son una excelente fuente de proteínas vegetales. Combinada con tocino ahumado, esta sopa se vuelve rica en sabores y proteínas. Los guisantes partidos también aportan fibra, lo que ayuda a prolongar la saciedad.
Ingredientes:
200 g de guisantes partidos
100 g de tocino ahumado
1 cebolla, 2 zanahorias
1 litro de caldo de verduras
Sal, pimienta, tomillo
Preparación:
Freír el tocino en una sartén hasta que esté dorado.
Agregue las verduras cortadas y los guisantes partidos a una cacerola con el caldo.
Dejar cocer durante 30 minutos.
Mezclar la sopa para que quede suave y añadir el tocino.
4. Sopa de miso con tofu y algas
La sopa de miso es una sopa tradicional japonesa, naturalmente rica en proteínas gracias a la adición de tofu y miso (fermentación de soja). La adición de algas como el wakame aumenta el contenido de minerales y complementa la ingesta de protéine.
Ingredientes:
1 litro de agua
3 cucharadas de miso
100 g de tofu firme
Algas wakame deshidratadas
1 cebolla verde
Preparación:
Llevar el agua a ebullición y luego reducir el fuego.
Añadir el miso diluido en un poco de agua tibia.
Cortar el tofu en cubos pequeños y añadirlo a la sopa.
Agregue las algas wakame y cocine a fuego lento durante 5 minutos antes de servir con la cebolla verde picada.
5. Sopa de garbanzos con comino
Los garbanzos son ricos en proteínas y fibra, perfectos para una sopa abundante y nutritiva. El comino añade un sabor cálido y fragante, ideal para las noches frías.
Ingredientes:
200 g de garbanzos cocidos
1 cebolla, 1 zanahoria
1 cucharadita de comino molido
1 litro de caldo de verduras
Sal, pimienta, aceite de oliva
Preparación:
Saltear la cebolla y la zanahoria en un poco de aceite de oliva.
Añadir los garbanzos y el comino, mezclar bien.
Añadir el caldo y dejar cocer a fuego lento durante 20 minutos.
Mezclar la sopa hasta obtener una textura cremosa, luego sazonar.
MISO
Los ingredientes básicos para una sopa de miso
1. El Dashi
El dashi es un caldo básico japonés que le da a la sopa de miso su profundidad de sabor. Por lo general, se prepara a partir de bonito seco (katsuobushi) y alga kombu. Puede comprar dashi en una bolsa instantánea, o hacerlo usted mismo para un sabor más auténtico.
Receta rápida del dashi:
1 trozo de kombu (alga seca, unos 10 cm)
1 puñado de bonito seco (katsuobushi)
1 litro de agua
Sumerja el kombu en agua fría y caliente a fuego medio.
Justo antes de que el agua hierva, retire el kombu.
Agregue el bonito seco y cocine a fuego lento durante 2-3 minutos.
Colar el caldo y reservar.
¿Cómo cocinar bien el miso?
2. El miso
La pasta de miso está hecha de soja fermentada y puede ser de color blanco, amarillo o rojo, dependiendo de la duración de la fermentación. Cuanto más oscuro sea el color, más intenso será el sabor. Hay tres tipos principales de miso:
Miso blanco (shiro miso): suave, ligeramente dulce, perfecto para sopas ligeras.
Miso amarillo (shinshu miso): moderadamente salado, con un sabor más equilibrado.
Miso rojo (también conocido como miso): fermentado durante más tiempo, con un sabor pronunciado y rico.
3. El tofu
El tofu se añade a menudo a la sopa de miso. Utilice tofu firme o sedoso, según la textura que prefiera. Se corta en cubos pequeños y se añade a la sopa hacia el final de la cocción.
4. Las algas wakame
Las algas wakame se utilizan a menudo en la sopa de miso para aportar nutrientes y una textura agradable. Se venden secas y deben rehidratarse en agua antes de añadirse a la sopa.
5. Las cebollas verdes
Las cebollas verdes o la cebolleta se añaden justo antes de servir para aportar un toque de frescura y un sabor ligeramente picante.
Los beneficios de los shiitakés
Receta básica de la sopa de miso
Ingredientes:
1 litro de dashi (preparado o en bolsa)
2 cucharadas de pasta de miso (blanca, roja o amarilla, según su gusto)
200 g de tofu firme, cortado en cubos pequeños
1 cucharada de algas wakame secas
1 cebolla verde, finamente picada
Algunos trozos de kombu (opcional)
Pasos:
Prepare el dashi siguiendo los pasos mencionados anteriormente o utilizando el dashi instantáneo.
Rehidrate las algas wakame sumergiéndolas en un recipiente con agua durante 5 a 10 minutos, luego escúrralas.
Llevar el caldo dashi a ebullición en una cacerola, luego reducir el fuego.
Añadir el tofu en cubos y las algas wakame rehidratadas al caldo.
En un bol, disuelva la pasta de miso con un cucharón pequeño de caldo caliente para evitar grumos, luego vierta esta mezcla en la sartén.
Revuelva suavemente, pero no deje que la sopa hierva después de añadir el miso, ya que esto podría alterar su sabor y sus propiedades probióticas.
Añadir las cebollas verdes picadas justo antes de servir.
Variantes de la sopa de miso
1. Sopa de miso con verduras
Agregue verduras como zanahorias, rábanos daikon, champiñones shiitake o espinacas para una versión más rica. Saltear las verduras antes de añadirlas al caldo para intensificar sus sabores.
2. Sopa de miso con pescado
Para una versión más consistente, puede añadir pescado blanco o salmón en dados. Freír ligeramente los trozos de pescado antes de añadirlos a la sopa para un sabor más marcado.
3. Sopa de miso con fideos
Agregue fideos soba o udon para convertir su sopa de miso en un plato principal nutritivo. Cocine los fideos por separado, luego agréguelos a la sopa a la hora de servir.
4. Sopa de miso con cerdo (Tonjiru)
El tonjiru es una versión más abundante de la sopa de miso, con carne de cerdo y verduras como patatas y rábano daikon. Freír las rodajas de cerdo en un poco de aceite antes de añadirlas a la sopa con las verduras.
Consejos para que tu sopa de miso sea un éxito
No hervir el miso: Cuando añada el miso a la sopa, evite hervirlo. Esto podría destruir los probióticos presentes en el miso y alterar su sabor.
Dosificación del miso: El miso tiene un sabor salado y umami muy pronunciado, por lo que es importante probar la sopa ajustando gradualmente la cantidad de miso a su gusto.
Experimente con los ingredientes: El miso es una base muy versátil. No dude en añadir verduras de temporada, champiñones o incluso proteínas como pollo o ternera para personalizar su sopa.
Beneficios de la sopa de miso
1. Fuente de probióticos
El miso, como alimento fermentado, contiene probióticos, que son beneficiosos para la salud intestinal. Estos microorganismos vivos promueven una buena digestión y fortalecen el sistema inmunológico.
2. Bajo en calorías
La sopa de miso es baja en calorías, lo que la convierte en una excelente opción para aquellos que buscan controlar su ingesta calórica mientras disfrutan de un plato sabroso y nutritivo.
